Volume 7 Issue 7 | September 2000
 
C o n t e n i d o
#1 Justicia africana
#2 La experiencia de vivir las cosas
#3 La Calle
#4 Una cronología sobre la ayuda para combatir el SIDA en África
#1Justicia africana
Un oficial del juzgado superior que es abiertamente seropositivo a la prueba del VIH domina a las masas en Durban con su sincera súplica de justicia

'Parálisis colusoria'
Apenas antes de que comenzara la marcha activista del domingo, el juez Edwin Cameron, un jus del juzgado superior de África del Sur, quien asombró a la nación al revelar su seropositividad al VIH el año pasado, le dijo a la gente reunida en Durban que el potencial de 25 millones de muertes en África es "fundamentalmente inaceptable". El juez Cameron recitó una versión más larga y formal de este discurso a 10,000 conferencistas más adelante esa noche - quienes aplaudieron estrepitosamente y le rindieron ovaciones de pie. Se puede leer el texto de este discurso de conferencia en el sitio electrónico de la organización TAG.

¡Sanibonani! ¿Ninjani? Nami ngiyaphila. Damas y caballeros, los he saludado a todos en el idioma de mis compatriotas de habla zulú. Les dije que los vi. Su respuesta fue pasiva al principio: reconocieron mi declaración. Después les pregunté que cómo estaban. Ellos me dijeron que estaban bien y que aún viven. Yo pude contestarles lo mismo. Eso fue significativo para mí. Eso no fue simplemente una formalidad. Fue una parte importante de mi realidad aquí y ahora. Estoy aquí, tengo la facultad de hablarles a ustedes, soy capaz de hacerlos participar, puedo hablar con ustedes acerca de este tema importante porque estoy bajo tratamiento antiretroviral.

Hace tres años, en octubre de 1997, me sentí muy enfermo. ¿Hay alguien aquí que se esté sintiendo enfermo? Sí, lo veo. ¿Hay alguien aquí que se sienta enfermo a causa del SIDA? ¿Quién quiere hablar sobre eso? Bueno, yo puedo decirles que uno puede degustar la muerte en la boca cuando uno tiene el SIDA. El cuerpo deja de absorber comida. El cuerpo deja de producir energía para trabajar y pensar y disfrutar de la vida. El cuerpo empieza a degradarse en contra de su propia voluntad y uno se siente terrible.

Cuando me sentí enfermo, recibí buenos servicios médicos. Tuve a un buen médico. Me dio medicinas para combatir las cosas que me estaban haciendo sentir tan enfermo. Y después me dio las medicinas para tratar la causa subyacente, la cual era este virus que estaba incapacitando a mi cuerpo para defenderse contra las cosas que me estaban causando enfermedades. Eso fue hace casi tres años. El tiempo promedio de sobrevivencia para alguien como yo - un hombre bien atendido, con atención médica, bien nutrido - después de la aparición del SIDA en toda su magnitud es de 30 a 36 meses. Me enfermé hace 33 meses - por lo que debería estar muerto ahora. En lugar de eso, aquí estoy, ngikhona, ngiyaphila, aún estoy vivo.

Aún estoy vivo cuando hay gente aquí en la calle, gente en Kwa Mashu, en Dundee, en Nongoma, en la Costa del Sur, que está terriblemente enferma, que está muriendo. Hay gente en África, 24 ó 25 millones de personas en África y casi 34 millones de personas en nuestro mundo, que en este momento están muriendo. Y están muriendo porque no tienen el privilegio que yo tengo de comprar mi salud y mi vida.

Soy juez. Como juez, tengo muchos beneficios y privilegios. Y los ejerzo; no digo que no lo hago. Tengo el privilegio de tener un puesto seguro. Ningún empleador que discrimine contra mí puede despedirme porque la constitución dice que no me pueden despedir. También tengo una familia que me quiere, la cual está aquí ahora. Y tengo colegas y amigos que me brindan su apoyo. Y lo más importante es que con el salario que recibe un juez, tengo el privilegio de poder comprar mi vida, puedo pagar las medicinas que me cuestan 400 dólares al mes (2,550 rands). ¿Quién trabaja de los que están presentes? ¿Quién gana 2,550 rands al mes? ¿Cuántos de ustedes no están trabajando del todo? Demasiados - demasiada, demasiada gente - ni siquiera trabajan. Ahora, ¿por qué debería yo de tener el privilegio de comprar mi vida y salud cuando 34 millones de personas en el mundo de pocos recursos están enfermándose y están muriendo? Eso a mí, damas y caballeros, me parece una injusticia moral de tales proporciones fundamentales que nadie puede verlas y dejar de pensar que es pensamiento y acción. Eso es algo que en África no podemos aceptar. Eso es algo que el mundo desarrollado no puede aceptar.

Hace un siglo, en las trincheras de la primera guerra mundial, 18 millones de europeos blancos murieron debido a la avaricia corporativa, la ineptitud del gobierno y la insensatez humana. En África no enfrentamos a la muerte en sí, a los que mueren, a la miseria, la pérdida y el luto en la misma escala. Excepto que esto no tiene por qué pasar. Nuestra historia nos enseña lecciones a nosotros, los sudafricanos. Estoy orgulloso de ser sudafricano y estoy orgulloso de ser africano. Soy blanco y africano y estoy orgullos se eso y nuestra historia nos ha enseñado muchas cosas.

Nuestra historia nos ha enseñado que no tenemos que aceptar "inevitabilidades". No tenemos que aceptar lo que una mujer de los Estados Unidos llamó en el seminario al que acudí ayer, como "triste realidad", que dichas medicinas no son accesibles en África y en el mundo de pocos recursos. No aceptamos "tristes realidades" en Sudáfrica. Si aceptáramos lo que otros nos dicen que son tristes realidades, aún viviríamos en una oligarquía racista que estaría oprimiendo a nuestro pueblo. Tendríamos un caos y una matanza indescriptibles.

Hemos demostrado a través de nuestra historia que afrontaremos esas "tristes realidades" y las cambiaremos. Nuestro país no es perfecto. Pero tenemos una democracia y una constitución y aspiraciones normales de las que podemos estar orgullosos. Estamos aquí ahora porque ustedes quieren estar orgullosos de nuestro país en todo lo que concierne. Ustedes quieren que estemos orgullosos de la manera en que podamos hacer que los servicios de salud sean accesibles para todos para poder vivir.

En el seminario en el que estaba ayer y esta mañana nuevamente, el Dr. William Makgoba dio cierta información estadística, la cual ha sido publicada hoy en el periódico Sunday Times. Dicha información fue determinada por nuestro propio Departamento de Asuntos Internos. La información estadística muestra el orden natural de las cosas - que la gente muere en la vejez y que las mujeres mueren después que los hombres - se ha invertido en nuestro país. Se ha invertido especialmente en Kwa-Zulu Natal. Las mujeres están muriendo a edades que van desde poco más de los veinte años a aproximadamente 35 años. Y las mujeres están muriendo antes que los hombres. Esa es información estadística que indica que hay algo dramático y terriblemente malo que está afectando a nuestra gente. ¿Y qué puede ser? Sabemos cuál es la causa. No es la tuberculosis. No es la malaria.

Y no s la desnutrición. Es un virus. Un virus conocido como el VIH. Causa el SIDA. Y si la gente no recibe tratamiento para combatir el SIDA, quedará terriblemente enferma y morirá.

Pero hay un hecho aún más importante que ese. Es el hecho de que hay medicinas para dar tratamiento. Existen y pueden fabricarse de manera económica, pero las compañías farmacéuticas las venden a precios caros e inaccesibles a las personas que más las necesitan. Necesitamos cambiar los hechos de nuestro mundo. Necesitamos cambiar los hechos que conducirán a la muerte de 25 millones de personas en África. Y estamos planeando cambiarlos. Ese es nuestro papel como africanos, como africanos orgullosos. Enfrentaremos ese hecho y lo cambiaremos al cambiar las condiciones que lo han creado, por medio de acciones políticas de principios, por medio de acciones legales, por medio de principios de compromiso a lo que es correcto. Desafiaremos el futuro al intervenir en el presente. Muchas gracias. ø

#2La experiencia de vivir las cosas
Los delegados de Durban regresan al gobierno, energizados y listos para volver a la pelea
Cuentos de un 'movimiento de las masas'
De acuerdo a la tradición continua del boletín TAGline, dedicaremos esta edición, así como la edición de octubre para reportar y procesar los eventos de la décimo tercera conferencia internacional sobre el SIDA, la cual, si no se ha enterado, se llevó a cabo en el subcontinente Africano este año, en Durban, África del Sur, del 9 al 14 de julio. Al igual que a principios de la conferencia abrumadora de Vancouver hace cuatro años, los reporteros del boletín TAGline se sentaron a hablar con quienes acudieron a la conferencia (Mark Harrington, Gregg Gonsalves, Michael Marco, Yvette Delph) y trataron de darse una idea general de la minirevolución que la conferencia de Durban ha iniciado firmemente. La segunda parte de la discusión de la mesa redonda aparecerá en la edición del siguiente mes, junto con artículos adicionales sobre la conferencia.

Harrington: Mike Barr nos está entrevistando.

Marco: Bárbara Walters, ¡muérete de envidia!

TAGline: Muy bien. ¿En dónde comenzamos? Creo que me gustaría saber qué fue lo que más le impresionó en la conferencia de Durban. ¿Y qué piensa usted que los medios de comunicación de los Estados Unidos podrían haber ignorado? ¿Yvette?

Delph: Pienso que fue una conferencia enorme. Políticamente hablando, creo que fue innovadora. Fue maravilloso ver el nivel de organización y entusiasmo de los activistas sudafricanos en pro del tratamiento, así como la participación de la Campaña de Acción para el Tratamiento [NB: Campaña de Acción para el Tratamiento, un movimiento activista creciente basado en África del Sur; vea el artículo adjunto] y ver la participación en la marcha que organizaron.

Yo pienso, como todos los demás, que me decepcionó el discurso de Mbeki y su manera aparente de evitar hablar sobre el VIH y tratar de culpar a la pobreza por todo.

Marco: También fue realmente asombroso tan solo estar ahí. Algunos investigadores líderes en el área del SIDA no acudieron, lo cual fue decepcionante.

Delph: Algunos de los debates que ocurrieron fueron especialmente de ayuda e interesantes. Mencionaré un par de éstos: si las mujeres infectadas con el VIH que viven en el mundo en vías de desarrollo pueden dar a pecho; ¿es cualquier cosa inferior al HAART aceptable en los países con pocos recursos?

TAGline: Mi cinismo - escepticismo - me conduciría a preguntar si en unos cuantos meses la gente en favor del tercer mundo en la conferencia de Durban se acordará siquiera de la extraña combinación de entusiasmo y miseria.

Harrington: Mike, ¿estás diciendo que lo que la gente sintió en Durban no era más que una histeria en masa que se extinguirá cuando la gente vuelva a reanudar sus vidas en sus países de origen?

TAGline: Bueno, sí, creo que es la forma natural de ser de la gente.

Delph: Mike, creo que es la forma natural de ser de la gente, pero aquellas personas que realmente quieren que esto no se olvide también tienen la responsabilidad de conservar la hoguera encendida aquí.

Gonsalves: Mike, entiendo tu escepticismo. Creo que la conferencia completa fue una forma de desafiar a la gente, a los investigadores y activistas por igual, para que vieran una epidemia de una proporción que nunca antes habían visto en carne propia - para ver la realidad del SIDA en el mundo en vías de desarrollo. Diferentes personas van a enfrentarse al desafío de diferentes maneras - y algunas otras personas no van a enfrentarse. Los desafíos son enormes.

Harrington: Yo realmente creo que la manera en que se reportó la conferencia en los Estados Unidos fue muy diferente a la manera en que la gente que estuvo ahí vivió la conferencia. Y una de las cosas de las que me di cuenta cuando llegué a casa fue que la gente no tenía una idea clara del regocijo e inspiración que tuvo la gente que estuvo ahí. Eso fue realmente un movimiento en masa y no fue algo que la prensa reportó aquí.

Y por eso no se trata solamente de lo que haga la gente que haya ido a al conferencia y que haya regresado, también se trata de que este movimiento en masa existe. Hay una presión increíble por parte de las compañías farmacéuticas. Han hecho muchas promesas pero realmente no han comenzado a cumplir una sola de esas promesas.

Delph: Pienso que también necesitas incluir el tipo de presión que se está ejerciendo sobre la SIDAONU (UNAIDS, en inglés) y varias otras organizaciones como la OMS (WHO, en inglés) y el Banco Mundial. Gonsalves: También hay desafíos en cuanto a la investigación, Mike, en los cuales nos hemos enfocado y los cuales adquirieron un nuevo matiz en Durban. Hay preguntas tales como: ¿Cómo están llevándose a cabo las cosas en los protocolos de transmisión de madre a hijo y cómo están evaluándose? ¿Cómo puede uno saber qué funciona en "práctica" en áreas de pocos recursos?

Delph: Incluso la investigación sobre la efectividad a largo plazo y su relevancia al mundo desarrollado también tiene sus consecuencias mayores en cuanto al control de costos en los países en vías de desarrollo. Porque si determinamos, de hecho, que es mejor comenzar una terapia antiretroviral cuando la cuenta de células tipo CD4 sea de 250 ó 300, eso se traducirá en un ahorro de costos no solamente para los países desarrollados sino también para los países en vías de desarrollo.

Gonsalves: Desde un punto de vista escéptico, Mike, hay muchas conversiones "milagrosas" que han estado ocurriendo en Durban en el caso de la gente para quienes el acceso y la justicia no han sido necesariamente problemáticos, pero de repente uno llega ahí y decide ese en eso en lo que el mundo debe enfocar su pelea.

TAGline: No estoy tratando de minimizar el impacto de la conferencia. Nosotros, la organización Aid for AIDS tuvimos una conferencia en Venezuela hace un par de años. Tal vez estemos comparando manzanas con naranjas, pero lo que sí resultó como consecuencia de ese fin de semana una vez que el sentimiento de placer se extinguió fue la red de contactos, la transferencia de experiencia y la "asistencia técnica", independientemente de cómo quieras llamarlo. Y hay dos o tres grupos activistas en Venezuela hoy en día que ya sea que no existían antes o que actualmente son mucho más fuertes. Por eso creo que eso es algo que es concebible que podría ser un legado de la junta que durará por mucho tiempo.

Delph: Y tener la seguridad al final del día de saber que una no está sola.

Gonsalves: Mike, creo que también se trata de presenciar algo, acerca de ser un testigo. No se trata tanto de lo que hayamos hecho ahí sino de los que hayamos presenciado. Vimos a un juez de la suprema corte de justicia levantarse y decir que es gay y que es seropositivo a la prueba del VIH, en un país en el que la gente es asesinada por el hecho de que es seropositiva a la prueba del VIH. Vimos a gente pobre que tal vez se fue a casa ...

TAGline: ¿Pero no es relativamente fácil para un hombre blanco de recursos tener el valor de hablar y decir que está infectado con el VIH? Me parece un poco ...

Gonsalves: Pero no fue fácil para los hombres y mujeres africanos negros que vimos, quienes probablemente viven en condiciones relativamente escuálidas el decir y protestar y demandar tratamiento y usar playeras que decían que eran seropositivos a la prueba del VIH. Ellos se declararon seropositivos en un país en donde la gente es asesinada por eso.

Harrington: No estoy seguro de que sea tan fácil para un hombre gay blanco hacer tales declaraciones en ciertos países y yo no haría tal suposición de manera tan fácil.

Delph: Y yo también pienso que...

Harrington: Momento, momento, momento, quiero enfatizar algo. Podría ser más fácil para el juez Cameron decir eso que para alguien en KwaZula Natal, que regresará a un pueblo y que podría ser golpeado, pero cuando alguien habla así del gobierno, eso es algo muy valeroso. Y no pienses que simplemente deberíamos no reconocerlo y decir: "Ah, es tan solo otro hombre blanco diciendo que está infectado con el VIH". Conocemos a muchos activistas que son relativamente privilegiados y que no han hablado de tales cosas en sus propios países en el norte.

Marco: Piensa en Elizabeth Glaser o Mary Fisher en ciertas maneras. También estuvo una familia muy prominente, no sé cuál es el apellido...

Harrington y Delph al mismo tiempo: Sisulu [NB: Walter Sisulu era colega de la ANC y compañero de Nelson Mandela en prisión].

Marco: Admitieron que alguien murió en su familia a causa del SIDA. Eso nunca habría pasado si no hubiera sido por el juez Cameron y su conferencia. Lo que quiero decir es que esos son pasos muy aventurados.

Gonsalves: Efectivamente, el movimiento activista para combatir el SIDA en los Estados Unidos comenzó en gran parte por medio de hombres blancos privilegiados que estaban muriendo o que vieron morir a sus amigos. [Pero aquí hay] gente sin muchos privilegios sociales haciendo algo en una democracia en maduración, la cual tiene muchos problemas con el estigma del VIH... hay hombres y mujeres negros de los pueblos que vienen a las ciudades haciendo eso mismo y diciendo: "soy seropositivo al SIDA y quiero recibir tratamiento".

Harrington: Y están recibiendo ayuda de sus sindicatos de trabajo... Hay muchos aspectos de su movimiento en masa que son impresionantes en maneras que nunca fuimos capaces de lograr aquí [en los Estados Unidos]. EL hecho es que los sindicatos estaban ahí, varios partidos políticos que estaban opuestos a la ANC participaron. Realmente había un sentimiento en masa en cuanto a la demostración que yo pensé que solamente era comparable a... Mike, ¿te acuerdas cuando los haitianos tomaron el puente de Brooklyn?

TAGline: ¿En el 90, 91?

Harrington: Realmente había una demostración en masa contra... creo que tenía que ver con algo de una propuesta del gobierno para hacer pruebas obligatorias.

Marco: El hecho de que Mandela usó las palabras "sexo seguro" y "condones" y que usó el término "infección oportunista". Lo que quiero decir es que obtuvo cobertura de la prensa a nivel mundial. Creo que no podemos entender la magnitud de ese evento, a pesar de que Mandela tenía las manos manchadas de sangre por no haber hecho lo suficiente bajo su término presidencial.

Gonsalves: Y además, Mike... oímos a George W. Busch anoche cuando dio su discurso flácido.

Harrington: Tú lo oíste, yo no.

Gonsalves: ... dar ese discurso realmente flácido lleno de toda trivialidad política habida y por haber. Después oír hablar a Mandela sobre la compasión y la muerte e invocar su propia muerte... Tú lo sabes, él tiene 82 años y hablo de su propia mortalidad y la necesidad de tratar a la gente con SIDA con compasión y amor. Ver cómo le decía eso a su país fue conmovedor. Fue definitivamente la mejor conferencia internacional a la que he ido. ø

#3La Calle
El grupo activista sudafricano novato, con miles de miembros, hace que el mundo se estremezca
La 'campaña del desafío' está a la vista
El domingo por la tarde, cuando la conferencia de Durban estaba comenzando, aproximadamente cinco mil manifestantes que estaban cantando, recitando y bailando, marcharon desde el ayuntamiento de Durban al estadio, haciendo un llamado a las compañías farmacéuticas del mundo a que cedieran el mercado del tercer mundo a las compañías farmacéuticas genéricas capaces de producir medicinas contra el SIDA a una fracción del costo. Richard Pithouse, de la Campaña de Acción para el Tratamiento (TAC, en inglés), preparó este reporte.

En mayo de 1998, la Srta. Gudu Dlamini fue apedreada a muerte en Durban por revelar que era seropositiva a la prueba del VIH. Unos cuantos días después, 5,000 personas, muchas de ellas con playeras que decían "HIV Positive", se reunieron en el ayuntamiento de Durban para demandar acceso justo a los tratamientos contra el VIH/SIDA. El grupo animado de monjas, transvestistas, sangomas, médicos, comunistas, punks adolescentes en patinetas, panafricanistas, activistas gay, sindicalistas, estudiantes y enfermeras había llegado de todas partes de Durban, África del Sur y el mundo para formar parte de la marcha mundial en pro del acceso a los tratamientos contra el VIH/SIDA. Los cartelones oficiales castigaron a las compañías farmacéuticas por generar ganancias enromes por medio de la crisis del SIDA mientras que los cartelones hechos en casa decían cosas como: "El SIDA es tan real como el cANCer" y "Mbeki, olvídate de tu avión de 3 millones de rands y cómpranos medicinas".

La marcha fue organizada por la Campaña de Acción para el Tratamiento (TAC), una organización en rápido crecimiento, la cual tiene un fuerte apoyo en el movimiento de sindicatos de oficios. Fue encabezada por gente de la magnitud del teólogo musulmano Dr. Farid Essack, el arzobispo anglicano Njongonkulu Ndungane y el arzobispo católico Denis Hurley. Las calles de Durban estaban llenas de gente que estaba cantando, bailando y riéndose, en una solidaridad cálida y las cuales tenían muchas esperanzas. Gugu Dlamini, quien había sido vindicado y la gente que demandó acceso justo a los tratamientos contra el VIH/SIDA fueron el elemento más importante que confrontó la décima tercera conferencia internacional sobre el SIDA. En las conferencias previas había habido un enfoque en la prevención pero ahora el tratamiento - y el acceso justo a los tratamientos - fue el tema más importante del programa.

Pero había otro problema muy importante: la renuencia de Mbeki a hacer las medicinas para combatir el SIDA accesibles y su apoyo percibido a los "disidentes" del SIDA, de la derecha de Estados Unidos. Antes de la conferencia, el programa de noticias estadounidense de gran influencia, conocido como 60 Minutos, habló mal de él y el intelectual de vanguardia, el Dr. Mamphele Ramphele, lo acusó de mostrar una "irresponsabilidad rayando en criminalidad". La credibilidad de Mbeki fue minada aún más debido a que descartó casualmente la declaración de Durban, el ultraje internacional en el discurso de su conferencia y la malignidad de la respuesta de su gobierno a la crítica. El profesor Thomas Coates de la Universidad de California incluso se dio el lujo de llamar la posición del gobierno como "genocida".

Había un peligro de que Mbeki, e lugar de la pandemia del SIDA, sería la noticia de la conferencia. Pero el grado de la crisis se hizo ciertamente aparente (nadie tuvo que decirle a los sudafricanos que estaban pasándose los fines de semana en funerales). El mundo se dio cuenta de que habrá 44 millones de huérfanos africanos para el año 2010, que África del Sur tiene el número de infecciones de VIH más alto del planeta, que 5,000 bebés seropositivos a la prueba del VIH nacen en África cada mes, que 4.2 millones de sudafricanos tienen el VIH/SIDA y que para el año 2010 la esperanza de vida de África del Sur bajará a 36 años de edad.

EL director ejecutivo de la SIDAONU (UNAIDS, en inglés) concluyó que "esta conferencia lo ha hecho irreversible - la prevención y el cuidado se dan en combinación". Pero, de acuerdo a la revista Time, solamente 20,000 de los varios millones de africanos que tienen el SIDA están recibiendo tratamiento. Es probable que el resto morirá en los próximos 2 ó 3 años. El juez del juzgado superior, Edwin Cameron, dio énfasis por medio de su elocuencia digna de reportar en la prensa: "Mi presencia aquí encarna las injusticias referentes al SIDA en África. Entre la pobreza de África, estoy frente a ustedes porque soy capaz de comprar salud y vigor. Estoy aquí porque puedo pagar por la vida misma".

El economista estadounidense de gran influencia, el profesor Jeffrey Sachs estuvo de acuerdo al decir que "hablar sobre la prevención sin tratamiento ha terminado decisivamente en esta conferencia" y añadió que "el tratamiento es asequible". Jerry Coovadia insistió en que "es demasiado caro no intervenir" y los expertos calculan que el costo de la no intervención causará un 17% de disminución del producto nacional bruto de África del Sur para el año 2010. El departamento de salud de África del Sur calcula que costará 6,000 millones de dólares al año, de acuerdo a los precios actuales, proporcionar terapia antiretroviral a todas las personas que tienen el VIH. Eso sería menos del 3% del presupuesto nacional - menos que la quinta parte de los 32,000 millones de dólares que el gobierno gastó actualmente en armas - y menos que la sexta parte de los 40,000 millones de dólares que se gastan para pagar la deuda del apartheid cada año.

Pero los sudafricanos aún están bebiendo blanqueador en un atento desesperado de automedicarse y van de hospital a hospital tratando de encontrar ayuda por parte del estado, la cual no pueden encontrar. El nevirapine, el cual cuesta 24 rands por dosis, podría prevenir que hubiera 5,000 bebés infectados con el VIH al mes, pero no hay tratamiento para una de cada cuatro mujeres sudafricanas que tienen de 15 a 24 años de edad y las cuales son seropositivas a la prueba del VIH. El nevirapine ha sido aprobado para usarlo en Uganda y Senegal, pero el consejo de control de medicinas aún no ha aprobado el uso del nevirapine en África del Sur.

El combato contra las compañías farmacéuticas comenzó en la marcha y continuó por medio del comentario de Edwin Cameron, el cual fue ampliamente reportado, de que "las compañías farmacéuticas y los gobiernos africanos parecen haber participado en un tipo de parálisis colusoria". Y con la participación de la Organización Mundial de la Salud (WHO, en inglés) y la organización ampliamente respetada y ganadora del premio Nobel, Médécins sans Frontières/Médicos sin Fronteras (MSF) en el combate, las compañías farmacéuticas se vieron forzadas a ponerse a la defensiva. Era claro que había una masa crítica de gente que simplemente se rehusaron a aceptar que el gobierno brasileño puede darle terapia dual a mil personas al mismo precio que el gobierno de Uganda puede darle tratamiento a 228 personas. O que 100 mg de AZT cuestan 2.00 dólares en África del Sur y 30 centavos de dólar en Tailandia.

Como respuesta a la presión, un grupo de 5 compañías farmacéuticas ofreció reducir precios en un 85%, pero la organización Médécins sans Frontières comparó el gesto con "un elefante dando luz a un ratón". La organización Médécins sans Frontières piensa que la respuesta no consiste en dar donaciones o en la reducción de precios por parte de las compañías farmacéuticas, sino en el método brasileño de producir medicinas genéricas de calidad en masa. Los países que no pueden pagar los precios altos pueden ya sea fabricar sus propias medicinas genéricas o pueden importarlas de los países que las producen. Eso podría resultar en la reducción del costo del tratamiento antiretroviral de 2,250 dólares (que sería el costo con la reducción del 85%) a tan solo 200 dólares al año. Este no es un sueño imposible. La vacuna contra la poliomielitis se vende por varios dólares en los Estados Unidos y por unos cuantos centavos en el mundo en vías de desarrollo.

No fue sorprendente ver que los periódicos de izquierda como el England's Guardian y el Green Left Weekly de Australia tuvieron reportajes en contra de las compañías farmacéuticas y los gobiernos que las apoyan. Pero fue realmente poco común y digno de mencionarse que hubo periódicos conservadores como el The Washington Post y The New York Times en los cuales se dieron reportajes similares. En el periódico The Washington Post se mencionó que el hecho de que hay tratamientos efectivos a la mano pero a precios inalcanzables para los pobres "constituye un ultraje en contra de las nociones más elementales de justicia internacional o de dignidad humana y en contra de la idea de solidaridad humana".

Esto habría encajado perfectamente en el discurso emocionante de Winnie Madikizela-Mandela en la marcha de la Campaña de Acción para el Tratamiento y parece que la enormidad de la epidemia del SIDA se ha convertido en un desafío serio al punto de vista ortodoxo de que la sed de ganancias del mercado debe tomarse en cuenta antes que las necesidades de la gente. Se ha reconocido ampliamente, incluso en círculos conservadores que simplemente no hay manera de combatir la pandemia del SIDA hasta que los gobiernos insistan en que deben considerarse las necesidades de la gente antes que las necesidades de obtención de ganancias de las compañías multinacionales.

La demanda para hacer que el mercado sirva las necesidades de la gente tiene un apoyo mundial apasionado y creciente. Es más, la Campaña de Acción para el Tratamiento está preparada para demandar al gobierno sudafricano y a las compañías farmacéuticas si no hay un avance inmediato. Y ahí tendrá el apoyo de la gente de todo el mundo - incluso de aquellas personas para quienes la autonomía del mercado no era negociable previamente.

¿Pero qué pasará con Mbeki? Continuará equivocándose ante la avalancha de condenas internacionales, a las cuales incluso tanto Winnie y Nelson Mandela, como la DP y la PAC se han unido para criticar al gobierno? Coovadia ha reconocido que "hay una desaprobación fuerte del gobierno" y expresó que le preocupa que "la diferencia entre el gobierno y sus críticos está aumentando". Esto genera preguntas importantes sobre la estrategia para los activistas contra el SIDA. ¿Deberían desafiar al gobierno directamente - o deberían, en lugar de eso, darle la oportunidad a Mbeki para retractarse con dignidad?"

La Campaña de Acción para el Tratamiento también notificó que tomará acciones legales en contra de la Pfizer para tratar de obtener una autorización obligatoria para permitir que las compañías sudafricanas puedan producir versiones más baratas de fluconazole. Los miembros de la Campaña de Acción para el Tratamiento también se han comprometido a participar en una campana de desafío: importarán el fluconazole y lo distribuirán por medio de un número de médicos y enfermeras que ya hayan indicado su apoyo al proyecto. Achmat explicó que "estamos tomando esta acción porque hemos estado en negociaciones con el gobierno por dos años. prometió actuar en cuanto obtuviera el reporte S.A.I.N.T., que se trata de las pruebas del nevirapine. Lo obtuvo dos semanas antes de la conferencia pero no ha indicado nada".

La respuesta más probable de Mbeki a esta acción es aún cosa de presunción, pero es claro que la Campaña de Acción para el Tratamiento y otros activistas contra el SIDA tienen un gran apoyo en África del Sur y alrededor del mundo. Si Mbeki considera a los activistas contra el SIDA, en lugar del SIDA mismo, como el enemigo a vencer, estará bajo gran riesgo de perder toda su credibilidad. Efectivamente, parece claro que si Mbeki no pasa esta prueba, un sector significativo de su propio electorado lo considerará como persona incapaz de gobernar.

Sírvase a visitar o apoyar a la Campaña de Acción para el Tratamiento por medio de su sitio electrónico con dirección electrónica www.tac.org.za. También podrá inscribirse a su boletín electrónico enviando mensaje de correspondencia electrónica a: list@tac.org.za. ø

#4Mientras dormía:
Una cronología sobre la ayuda para combatir el SIDA en África
  • 12 de mayo de 1999
    La Bristol-Myers anunció una donación de 100 millones de dólares por 5 años para combatir el SIDA en Botswana, Namibia, Lesoto, Swazilandia y África del Sur.
  • 4 de abril del 2000
    La Pfizer ofreció fluconazole gratis para los sudafricanos con SIDA que estaban sufriendo de meningitis causada por criptococos.
  • 11 de mayo
    Cinco compañías farmacéuticas (Boehringer Ingelheim, Bristol-Myers, Merck, Glaxo y Roche) ofrecieron reducciones significativas (de hasta el 80 al 90%) en el precio de las medicinas para combatir el SIDA en África.
  • 16 de junio
    La organización de Médicos sin Fronteras/MSF dio un reporte sobre las diferencias de los precios de las medicinas por país.
  • 7 de julio
    La Bristol-Myers se da cuenta de que ofrecer ayuda contra el SIDA es más fácil que darla" (encabezado del Wall Street Journal)
    "El Sr. Baralengwa se dio cuenta rápidamente de que el regalo tenía muchas condiciones... un análisis del proyecto de la Bristol-Myers mostró los problemas que hay cuando una corporación con mucho dinero, la cual tiene buena voluntad pero que tiene poca experiencia o nada de experiencia en África, lleva su dinero e impone su estilo administrativo en el manejo de la epidemia contra el SIDA en África.
  • 8 de julio
    La Boehringer-Ingelheim anunció que dará nevirapine gratis en África por 5 años para usarlo para el bloqueo vertical de la transmisión del VIH que se da de mujeres embarazadas a sus niños por nacer.
    Los oficiales del Banco Mundial dijeron que ofrecerá 500 millones de dólares en préstamos de 40 años a los países africanos que estén estableciendo programas nacionales contra el SIDA.
  • 9 de julio
    "Los africanos temen los costos de las medicinas gratis contra el SIDA" (encabezado del Washington Post)
    "Con un costo aproximado de 4 dólares por dosis, el nevirapine es asequible en muchos de los países en vías de desarrollo. Sin embargo, es probable que aquellas personas a las que les sea muy costoso no tengan suficientes laboratorios clínicos y otros tipos de infraestructura médica para poder usar la oferta de obtener la medicina gratis".
  • 10 de julio
    La Merck y la Gates Foundation le darán 100 millones de dólares a Botswana por 5 años para combatir el SIDA.
    La Abbot planea ofrecer un plan de caridad para Tanzania, Burkina Faso, Rumania e India.
    "Los gobiernos sudafricanos critican los motivos" Los ministerios de salud de los 14 miembros de la comunidad de desarrollo sudafricano (SADC, en inglés) criticaron a las compañías farmacéuticas por ofrecer medicinas públicamente sin informar a los gobiernos primero.
  • 17 de julio
    La Campaña de Acción para el Tratamiento (TAC), establecida en África del Sur, anunció que tomará acciones legales contra la Pfizer para obtener autorización obligatoria para permitir que las compañías sudafricanas produzcan versiones más baratas del fluconazole. El grupo también anunció sus planes de importar la medicina de otros países en donde sea menos cara.
  • 18 de julio
    Los Estados Unidos ofreció a las naciones africanas 1,000 millones de dólares en préstamos al año para financiar la compra de medicinas para combatir el SIDA.
  • 21 de agosto
    Las naciones sudafricanas (África del Sur y Namibia hasta la fecha) rechazan el préstamo estadounidense para comprar medicinas para combatir el SIDA, explicando cortésmente que lo último que necesitan en este momento es endeudarse más. ø
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