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En una encuesta poca científica y muy autoselectiva de individuos que tenían experiencia con HAART en la ciudad de Nueva York (casi todos viejos activistas), un sorprendente 33% no estaban tomando más su triple o cuádruple (mega HAART) terapia antirretroviral. Dos pararon su tratamiento antirretroviral cuando se hizo claro que el fármaco ya no estaba haciendo su trabajo-y que no existía otra medicina nueva para poder hacer un cóctel viable. Dos más se han mantenido ellos mismos (con cargas vírales variables detectable e indetectable) con regímenes que hoy pueden ser vistos con indignación: terapia con nucleosidos doble o solo uno, con o sin hidroxiurea. El otro recientemente paró su combinación de cinco medicamentos luego que sus lípidos de la sangre se fueron por el techo. Ninguna de esas decisiones fueron fáciles de tomar, y con la excepción de uno o dos forajidos, todo los planes de suspender o discontinuar la terapia antirretroviral fueron discutidos con muchos detalles con sus médicos antes de hacerlo. Aquí traemos una de esas historias, y espero que exploremos más este tema en futuros números de TAGLine. El autor solicito su anonimato. Es difícil recordar el momento cuando no tenia que preocuparme sobre la hora. Cuando había sido la ultima vez que me había tomado las pastillas. Desde el primer momento que descubrí que era VIH positivo, hace 11 años atrás, salte al vagón de los antirretrovirales. Mucho antes de que el "atácalo temprano, atácalo fuerte" se convirtiera en al mantra de la industria farmacéutica ya era el mío. Desde ese momento, mi vida diaria ha sido continuamente una barrera por una serie de "¿cúando?" "¿a que hora?", "¿cual?", "¿cuantos?" "y comer o no comer." El primer régimen de fármacos que tomé fue como participante en el ahora famoso estudio ACTG 019. Recibí unas cajistas envueltas llenas de AZT. Por supuesto, como el estudio era doble siego, estudio de control placebo, ni mi doctor ni yo sabíamos si de hecho era AZT. A pesar de eso, yo era neurótico sobre las dosificaciones. No quería perderme ninguna sola dosis porque esa iba a ser mi salvación. A pesar de que yo creía de que podría ser salvado, me dije a mi mismo que eso podría ser temporario solamente y que, de hecho, probablemente estaría muerto antes de que cumpliera cuarenta años. Me mantuve en ese estudio hasta su culminación. Luego de dos años y medio de no saber que tomaba, monoterapia con AZT o placebo, mis células T todavía estaban en la medida de los 700 a 900. Meses después, cuando mis células T bajaron a menos de 500, se me sugirió que me retirara del estudio y tomara AZT. Después de eso, cada pequeña tos, picazón o dolor me convencía que el final estaba cerca, yo creo que tuve suerte. Comencé con una dosis bien baja de AZT y tuve pocos efectos colaterales. Desafortunada-mente, mis células T continuaban disminuyendo. Con la ayuda de mi doctor decidí agregar nuevos medicamentos a mi régimen; ese fue el momento cuando la diversión realmente comenzaba. Antes había sido "cada seis horas-y no te olvides." Ahora era más pastillas, diferentes intervalos y, sí, efectos colaterales. Con las dosis baja de AZT nunca realmente experimente un efecto colateral desagradable; el inconveniente más grande era sencillamente recordarme de tomarlas. Todo eso cambio cuando salte de monoterapia a biterapia. El nuevo medicamento sabia horrible y me caían mal en el estomago. Me salieron llagas en la boca. (¿HIVID, a alguien?) Eso no fue muy divertido. Durante ese tiempo mis números subían y bajaban como un yoyo. De nuevo, sentía que mis días estaban contados. Puse mi fe en las próximas drogas milagrosas que estaban por salir. Tengo que decir que estaba bien consiente sobre como tomar mis pastillas. Raramente perdía una dosis y cuando así lo hacia, casi me volvía loco. Durante ese tiempo estaba en el closet sobre mi tratamiento el cual hacia el tomar las pastillas más pesado. Es difícil pasar desapercibido cuando tienes la mano llena de pastillas y cápsulas multicolor en una cena con tus amigos. También estaba involucrado con nuevos estudios clínicos, todavía buscando por "la bola mágica." Y la conseguimos, o por lo menos eso fue lo que pensamos, con la aparición de los inhibidores de proteasa y el ahora famoso cóctel triple con HAART. Primero vino Norvir. Aparte de [los efectos colaterales] y las horribles flatulencias, las cosas se veían manejable. Pero cuando mis números tomaron otro cascada, hizo que el revuelo comenzara de nuevo. Fui a ver a mi doctor, y decidimos agregar saquinavir (Invirase). Durante ese momento siempre hubo otros medicamentos envueltos en my régimen. pero entre dos a tres nombres diferente por cada medicina, ¿quien se podía acordar? Bueno lo adivinabas; RTV + SQV + nucleosido-A + nucleosido-B tampoco me funcionaron. Entonces, sortario yo, otro "medicamento poderoso" (por lo menos eso era lo que decía la industria farmacéutica sobre su producto) llego a escena: nelfinavir (Viracept). Felizment, cambie el Norvir por Viracept en combinación con d4T, 3TC, delavirdina y, más adelante, hidroxiuria. Todo estaba bien con el mundo nuevamente. Debería mencionar que durante mi ternura como tomador de medicamentos mis números nunca fueron realmente constante. Subían y bajaban. Mis células T variaban de 98 a 787. Pero casi siempre debido a las medicinas, mi conteo de células T se mantuvo alto. En 1995, cuando salió el examen de la carga viral, el primero que me hice salió en 325,000 copias/mL. Muchisima gente consideraría en ese número peligrosamente alto. Y solamente hace varios años por un periodo de 30 días ha bajado a "indetectable." Desde ese momento, a variado entre 2,000 y 25,000 copias/mL. Como le gusta decir a mi amigo Richard, es desafortunado que cuando los números altos (células T) eran importante los míos estaban bajos, y ahora que los que manda son los números bajos (carga viral del plasma) los míos están altos. La presión por parte de otros fue terrible. No podía controlar el pensar que estaba haciendo algo malo. Para mi el sueño de tener altos las células T y la carga viral indetectable no iba a suceder. Así que, en algún momento el año pasado mi doctor y yo decidimos que una meta más realista para mi podría ser el mantener mis números estables (por lo menos lo más estable posible), lo cual es lo que hemos estado haciendo hasta hace poco. Renuncie a mi rutina diaria de tomar más de cuarenta píldoras. No podía salir de mi casa hasta que las medicinas comenzaran a digerirse. (Esto era para no tener ningún problema de baños fuera de la casa.) Tenía que planear mi día para así traer conmigo las más de 20 píldoras que tenia que tomar en el caso que no regresara a casa. Se convirtió en una repetición. Los humanos son unas criaturas altamente adaptables, así nos dijeron. Una existencia tan inusual se me convirtió en muy normal. Esto fue hasta que mis números comenzaron a llegar hasta la sotea. Y no los números que piensas. Las células T y la carga viral se mantenían relativamente estables. Los lípidos sanguinos, y pequeños problemas de válvula) me di cuenta de que podía tener un ataque al corazón. Tenía 40 años de edad, en lo único que podía pensar era que lo irónico de la situación: todo este tiempo y energía tratando al VIH y luchando para mantenerme vivo- solo para después morirme de un infarto. Esta no había sido la manera como había planeado las cosas. De nuevo la pregunta se convirtió en "¿qué ahora?" me quedaban pocas alternativas o por lo menos eso era lo que pensaba. Después de meses de continuar tomando mi régimen de 40 píldoras diarias y monitoriar mis números, empece a tener lo que sentí que podía ser señales físicas de aflicción. Ocasionalmente tenia un dolor en el pecho. ¿Era mi imaginación o era mi brazo que comenzaba con un cosquilleo? He sufrido de neuropatía periférica por épocas, pero esta se sentía claramente diferente. ¿Era todo simplemente sicosomatico? Puede que yo sea niño neurótico de una mamá judía, pero de todas maneras estaba asustado. Y los números no mienten. Había estado jugando con la idea de tomar un descanso de las medicinas ya por un tiempo, sencillamente porque ya estaba cansado de tomar 40 píldoras diarias. Ahora con todas estas complicaciones-y con las obvias amenazas secundarias-mi fantasía con los medicamentos se puso más serio. Mi doctor y yo discutimos la posibilidad de pararlo todo. Estaba nervioso pero excitado. Mi doctor me dijo que si eso era lo que yo quería el me apoyaba-y me iba a monitoriarme cercanamente (carga viral cada dos semanas). Discutimos todos los escenarios. El pensaba que en el peor caso a mis células T podrían caer como plomo y mi carga viral podría subir como un cohete. Pero a pesar de que eso sucediera el se sentía seguro de que podía acudir a otro cóctel y podría traer todo a su lugar. Así que después de 10 años de esclavitud farmacología y con mucha trepidación, ansiedad e inseguridad, pare todos los medicamentos. Tengo que decir que estaba asustado. Realmente no sabia que esperar. Al principio, bien raro, sentía un tipo de ansiedad por la separación. Abría los gabinetes de vez en cuando solo para ver a las pastillas, como que si yo quisiera que supieran que apreciaba lo que habían hecho por mí y que a pesar de que ya no podíamos estar juntos todavía las amaba. El primer día sin pastillas hasta tome una dosis simplemente por que no las podía dejar ir. No estaba seguro a donde esto me estaba llevando. Existían tatas historias de resistencia. Y desde que he usado tantas combinaciones en el pasado no estaba seguro sobre las opciones de tratamientos que me quedaban si este pequeño experimento me fallaba. No había nada más que hacer sino esperar. Había tomado la decisión de parar y simplemente tenia que esperara que ver lo que pasaría. Esperé. Dos semanas. Sorpresivamente, esas primeras dos semanas (excepto por el primer día no tuve problemas) y hasta pensaba, sentía y me veía mejor. Luego llegó el día que me tenia que sacar la sangre. Fue extrañamente similar al día que descubrí que era positivo. Me imaginaba todo tipo de escenarios en mi cabeza: podría estar curado; podría morir inmediatamente; tu lo dices que yo lo pensé. Me sacaron la sangre, y luego eran dos días más para que llegaran los resultados. No pregunté me sentía entre alfileres y agujas. Cuando escuche los resultados no estaba seguro que hacer con ellos. Parecían inconclusos. Mis células T bajaron solo un poco y mi carga viral había ido de 2,000 a 17,000. ¿Había fallado el gran experimento? No estaba claro. Estos números libres de medicamentos estaban fácilmente dentro de las medidas que siempre habían estado en los últimos años. Mi doctor propuso que, si podía sobrellevarlo emocionalmente, el quisiera mantenerlo por otras dos semanas. Me sacaron más sangre y esperamos. Cuando llegaron los segundos resultados, lo primero que vio mi doctor fue que mis trigliceros habían disminuido a 248 (de más de 2,000). Mi conteo de colesterol había bajado a 150, totalmente normal- y sin cambios de dieta. Hasta ahora, todo bien. ¿Pero que sobre aquellos números también importantes? Con un sentido de júbilo mi doctor me informó que las células T se habían mantenido estables, alrededor de los 600, pero mi carga viral-¿Estas listo para esto?-había disminuido a 8,000. Yo estaba feliz. Decidimos, por supuesto, esperar otras dos semanas y rebasaras nuevamente. Si la línea se mantiene, me quedare sin tomar medicamentos y me hago los exámenes con mi doctor cada dos semanas. Yo no se lo que el futuro me esta guardando. Pero eso nadie lo sabe. Y yo solo puedo vivir mi vida. Un día a la vez. Era importante para mi tomar esta oportunidad y ver que pasaba. Nunca he sido de los que se sientan para hacer lo que me dicen. Si, y cuando mis números regresen como antes-lo cual en algún momento estoy seguro va a suceder-por lo menos voy a saber que tomé una oportunidad que se presento y pude tomar un largo y buen descanso de las medicinas. ø
Hasta los profesores de inmunología mas preparados pudieran tener dificultad preparando el plan para las lecciones para la pieza "Fronteras en Inmunología" exhaustivamente recopilada de varios artículos de "late-breaking" y de investigación por parte de Mark Harrington de TAG: ¿Que es lo que realmente causa el agotamiento de la célula T observada en el VIH? ¿Las células-T están siendo destrozadas y remplazadas de la manera que nos han llevado a creer? ¿Cuál es el papel del timos en todo esto? Células-T: Nacimiento, Vida y Muerte Entre los dogmas más antiguos de la inmunología humana está la noción de que el timos, escuela terminal del linfocito-T mamífero, esta durmiente en los adultos. Estudios de condiciones como el cáncer y transplantes de la medula ocia (entre individuos los cuales su sistema inmunológico estaba destruido por la quimioterapia) ha conseguido una relación edad-dependiente con el grado de la repoblación de las células-T. Mientras más joven sea el paciente, más rápido se restaura el sistema inmunológico. Hasta recientemente, no obstante, siempre se ha asumido en vez de ser demostrado, que el atrofia timico asociado con el envejecimiento en una total falta de producción de nuevas células-T naïve. Recientemente, varios inmunologos del VIH han comenzado a investigar el papel del timos en niños y adultos infectados con el VIH, antes y después del tratamiento con la Altamente Activa Terapia Antirretroviral (HAART, con sus siglas en inglés). Sus descubrimientos han ayudado a establecer la doctrina inmunológica en su comienzo, sugiriendo que el timo permanece activo de una vida adulta y que el HAART parece significantemente permitir-aun no culminado-la reconstitución inmune de las células-T. "Tap" vs. "Drain": Los Argumentos del Tap Ganan más Fuerza Para principiantes, esto parece que el estimado inicial de la proporción de las células CD4 producidas y destruidas cada día era mucho mayor de la marca-principalmente porque ellos estaban erróneamente basados en lo inmediato, rápido aumento en el conteo de células CD4 observado dentro de pocas semanas después de la iniciación con HAART. Este aumento inicial, se convirtió, principalmente en el resultado de redistribución de células-T ya existentes en la sangre de varios tejidos linfáticos en el cuerpo-y no por la producción de nuevos-de hecho la producción de células-T en individuos infectados por el VIH ha sido mostrada por dos grupos investigadores en los últimos doce meses en ser casi lo mismo que en los individuos VIH negativos. De acuerdo a esta nueva investigación, muchas menos células-T lejanas están siendo destruidas y remplazadas cada día de lo que anteriormente se pensaba-ciertamente no lo suficiente para explicar por que todas ellas eventualmente desaparecen. Con menos células CD4 muertas y remplazadas en personas infectadas que en personas no infectadas con el VIH, el viejo alto vuelco de células-T+virus inducido asesino de célula-T= la manera de agotamiento para explicar la perdida de célula-T en la infección con el VIH viene a ser altamente inadecuada. Guiseppe Pantaleo de Lausana ha llegado hasta proclamar la publicación de los artículos en el curso de los últimos años como "poniendo fin a cuatro años de existentes (a pesar de las frecuentes discordancias) debates sobre la hipótesis de producción y distribución de las células-T CD4." Los resultados de los experimentos de UCSF sugieren que las medidas de remplazo (o "vuelco") de las células-T CD4 en individuos infectados con el VIH fue incrementada de dos a tres fold-significantemente mayor que en estudios de individuos VIH negativos pero mucho menor del estimado de 109 (un billón) de Perelson y Ho. (Ni la carga viral ni el conteo de CD4 se correlaciona con la producción o vuelco de las células-T.) Y en vez de que la terapia antirretroviral disminuya el vuelco de la célula-T-como se esperaba-el vuelco de las células-T CD4 y CD8 después de 12 semanas con HAART fueron conseguidas ser todavía más rápida. Entonces, por lo menos en la sangre la expansión de vida de las células-T CD4 y CD8 parecen dramáticamente más bajas en personas infectadas con el VIH- tratadas o no tratadas-comparadas con los controles de los VIH negativos. Y entre los individuos en HAART aun más bajas todavía. (Esto no es lo que uno debería esperar si HAART esta amortiguando un sistema inmunológico sobre activo y salvando a las células-T de la destrucción viral.) La Muerte de Las Células-T: La Manera de Diamond Last modified: 5/6/99 | |||||||||